Vivimos un momento histórico, que marca no sólo la oportunidad para construir verdaderos procesos de paz, sino la posibilidad de afianzar la participación política de las mujeres, en un contexto patriarcal, excluyente y en deuda con la población colombiana. Oportunidad que ha permitido hacer profundas reflexiones y tomar decisiones individuales y colectivas de gran trascendencia para el futuro inmediato y la visión de un país y un mundo posibles.

Atendiendo el momento, las mujeres en Boyacá hemos decidido acoger la campaña nacional UN MILLON DE MUJERES POR LA DIGNIDAD Y LA PAZ, con la certeza que nuestra acción es fundamental para la construcción de la paz. Sabemos que esta se construye desde el territorio, lugar de la vida, para la vida…pues las mujeres habitamos el cuerpo y la tierra.

La paz es mucho más que la terminación del conflicto armado y se expresa en los actos de la vida cotidiana. Sentimos la necesidad de una paz que abarque las dimensiones de lo ético, lo estético, lo político, lo poético, lo erótico…

Sabemos también que la paz, como proceso de construcción social, sólo es posible si se hace en concertación con la sociedad civil, entendiendo que es un camino largo, lleno de retos y obstáculos, que demanda de nosotras la voluntad y la perseverancia para la acción y constituye una verdadera herencia para las generaciones futuras.

El fin de la guerra se consolidó como un imperativo categórico para terminar con un demencial conflicto de más de 70 años, que cobró la vida de muchos colombianos, y que ahora requiere de un proceso pedagógico individual y colectivo que logre construir socialmente una paz duradera y consistente que a su vez permita el desarrollo sostenible del territorio y el país, en un mundo que es aún posible.

¡LAS MUJERES EN BOYACÁ, POR LA PAZ, LA DIGNIDAD Y LA VIDA!

Por: Astrid Castellanos Correcha

Médica, docente Escuela de Medicina y directora Casa de la Mujer UPTC, defensora de derechos humanos, cofundadora de Mujeres de Paz Boyacá

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