Por: LUIS CARLOS LOZANO OSPITIA

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Los políticos, politiqueros y otras personalidades se están presentando en estos tiempos como: salvadores, redentores, honestos y justos, estos mismos son los que están promoviendo tajantemente el no por el plebiscito, sobre el acuerdo firmado con la Farc; en su mayoría estas personalidades no tienen ninguna autoridad moral, ni política, menos tomar la vocería del pueblo colombiano para cuestionar este acontecimiento histórico; estos presumidos opositores acérrimos del plebiscito, tuvieron en sus manos el poder político, militar, económico, jurídico etc., para que sus gobiernos de turno hubieren utilizado estos mecanismos para a ver dialogado con este grupo al margen de la ley, o haberlo sometido con el poder de las armas, juzgarlos o exterminarlos en su momento. ¿Por qué no lo hicieron? Porque La guerra trae buenos dividendo para un puñado de fariseos y/o facistas.

Algunos medios masivos de “comunicación” (desinformación), de Colombia, están llevando al pueblo, a la confusión, al caos y a la polarización; en poner en tela de juicio esta negociación que se ha hecho minuciosamente con acompañamiento e intervención de algunos gobiernos foráneos, esto fue con el fin que hubiera transparencia, legitimidad y equidad de los acuerdos en favor de la mayoría de los colombianos. Aunque no descarto que en su contenido tenga fallas, irregularidades, falta de justicia, reparación real y ecuánime.

Quizá en su extensión del documento, no contiene todo lo que hubiéramos querido que fuera, pero es más a aceptable un mal arreglo que una funesta guerra donde todos saldríamos perdedores. Parte de los votantes por la probación o no del plebiscito, no lo harían por el contenido del acuerdo firmado, sino manipulados por la influencia de la publicidad que de los medios se desprenden, quienes buscan intereses económicos y políticos, toda vez que estos no se han dado a la tarea en explicar con detalles los puntos del acuerdo firmado. Es una relevante responsabilidad histórica para el pueblo colombiano, el voto positivo a favor del plebiscito, o en la continuidad de la odiosa guerra.

Es muy peligroso para un partido político, conducir al pueblo a una tierra que no pudo prometer en sus ochos años de gobierno, el cual fue rebosante de oscurantismo y plagado de hechos repudiables, menos guiarlo a desahogarse por medio de la venganza y el odio, que ha venido sembrando a titulo personal, desde haces varios años atrás, con resultados catastróficos.

Cada vez observamos que este acuerdo por la paz, está siendo utilizado por algunos sectores políticos para justificar la guerra, para engañar o confundir al campesino, a los más vulnerables de este país, para crear una confrontación sin sentido, con una intención muy dañina para todos.

Quien no conoce la historia, está condenado a repetirla y vivirla en carne propia.

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