Por: Daniel Castro

El pasado mes de abril del presente año se registró en el país por los medios de comunicación una notícia que rápidamente fue el principal tema en la agenda nacional, Hidroituango uno de los proyectos banderas en la ingeniería antioqueña y colombiana presentaba una pequeña contingencia.

Ese 28 de Abril EPM informó a la opinión pública que debido a un taponamiento parcial en el tunel de desviación el agua del río Cauca empezó a represarse en la parte superior de la represa, al día siguiente el gerente de dicho proyecto y el gobernador de Antioquia salieron a los medios de comunicación a decir que la contingencia que presentaba el proyecto no tenía mayor complicación y que solo eran comentarios de gente alarmista, que la crisis sería superada sin que esto pusiera en riesgo vidas humanas y de manera rápida.

De esta forma se dio calma al país y el 30 de Abril ya se anunciaba en medios como EL COLOMBIANO que la situación de contingencia había sido controlada y que todo estaría bien, sin pensar si quería lo que se vendría; ese mismo día un derrumbe de tierra tapó el único túnel de desviación que estaba habilitado dado que los otros dos túneles habían sido taponados con concreto para el llenado del proyecto con lo cual, un día después el agua empezó a subir su nivel y EPM de nuevo anunció que era sólo cuestión de destapar uno de los túneles que había sido sellado con concreto.

A partir de ese momento la situación que se presentaba que sería “tan fácil” de solucionar se convertiría en un caos total ya que los túneles estaban tapados, el nivel del agua aumentaba y se debía buscar manera de evacuarla para que esta no generará un riesgo mayor al que ya generaba para los vecinos de Puerto Valdivia que rápidamente empezaron a ver como el nivel del río Cauca subía por el destaponamiento de uno de los túneles sellados con concreto y esto podría ponerles en riesgo. Todo esto prendió las alarmas y activo los grupos de rescate que rápidamente llegaron al sitio para evacuar la población y llevó las autoridades de EPM a pensar en evacuar el agua por la casa de máquinas.

La evacuación del agua por la casa de máquinas era una dura decisión pues allí hay una alta inversión que se debió hacer para el ambicioso proyecto, pero ero la única forma de evitar que la situación que inició con una simple contingencia, se convirtiera en una catástrofe que pudiera impactar 11 municipios de 4 departamentos diferentes en los cuales los medios ya registraban que más de 113 mil personas podrían verse afectadas por dicha crisis.

Para ese momento el proyecto hidroeléctrico estaba pasando por horas de incertidumbre y dicha situación se hacía más compleja dado que EPM, la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín realizaban ruedas de prensa en las cuales daban información que no era precisa y eso aumentaba la preocupación del país.

A la fecha y cinco meses después del inicio de esta emergencia la situación al parecer esta controlada, pero todo lo sucedido en hidroituango meses atrás aún no muestra un panorama de tranquilidad ya que en estos momentos los medellinenses y el país en general aún no saben quiénes fueron los responsables de dicha catástrofe y tampoco con exactitud cual fue la pérdida financiera que la contingencia causó a EPM.

El pasado viernes 31 de Agosto el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez radicó en el concejo de la ciudad un proyecto de acuerdo, el acuerdo 150 de 2018, en dicho proyecto el alcalde pide facultades para vender activos de EPM y poder continuar con la obra para hacer su entega lo más pronto posible; el proyecto prendió las alarmas entre la ciudadanía ya que EPM es una compañía que es muy querida por los antioqueños y que aporta gracias a sus transferencias una importante cifra al presupuesto de Medellín, rentabilidad por la cual ya han tratado en administraciones anteriores como la de Luís Pérez y Aníbal Gaviria de privatizar la compañía antioqueña.

Debido a este proyecto de acuerdo la ciudadanía con el objeto de evitar una posible aprobación de súper poderes al alcalde que puedan poner en riesgo el patrimonio de los medellinenses, ha empezado a hacerse preguntas tales como ¿Cuál es la pérdida que causó hidroituango a EPM? ¿Cuál es el estado financiero real de la empresa? ¿Por qué los ciudadanos deben pagar dicha situación? ¿Por qué no hay un solo responsable de lo acontecido? ¿Quién tomó las decisiones? ¿Cuál es la responsabilidad de la constructora? Etc…

Durante esta primer semana del mes de Septiembre que inició la socialización del proyecto de acuerdo, el gerente de EPM Jorge Londoño De La Cuesta ha realizado una exposición mediocre de la situación de EPM con unas cifras genéricas que aumentan la preocupación por la situación real de EPM, que según informes hoy tiene pérdidas por 7 billones dada la contingencia de Hidroituango.

Todo esto es muy delicado pero más allá de la situación financiera que ha generado Hidroituango, nos hemos podido dar cuenta de muchas cosas que serían igual de delicadas o peor, cosas tales como que: la compañía hoy tiene un endeudamiento del 56% (que aún no esta justificado por qué), que la compañía y los gerentes hoy están tan apurados por terminar la obra es porque ya vendieron energía de la que generará la hidroeléctrica (pero no sabemos a que precio ni que cantidad), y que según los informes de Contraloría General se determinó graves errores en el proceso de licenciamiento ambiental y en el desarrollo constructivo del Proyecto Hidroeléctrico de Ituango y se concluyó también que, por la falta de estudios detallados, a lo largo de la ejecución del mismo, EPM tomó decisiones, a juicio de este organismo de control, sin el sustento técnico suficiente.

Lo cierto del caso es que EPM demostró que Hidroituango es solo la punta de un iceberg, que al parecer nuestro patrimonio fue usado para que los poderosos de Medellín así como también sus familiares y amigos jugarán a hacer inversiones como las que hicieron en México y Chile al parecer sin el retorno esperado, que el alcalde hoy pide súper facultades para vender una empresa clave como ISA y que los empresarios que son los gallinazos de todas estas catástrofes, en este caso un viejo conocido como la Brookfield Colombia (quien compró ISAGEN) están a la espera de poder seguir comprando el patrimonio de los colombianos a precio de huevo y que no sabemos después de sus súper poderes, cual será la siguiente empresa que el alcalde quiera vender sin explicar aún por qué ni el Consorcio CCC ni EPM hoy dicen la verdad de quiénes son los responsables de la pequeña contingencia que tiene a los medellinenses a punto de pagar con su patrimonio sin tener nada que ver en el asunto.

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