Seguramente el plebiscito para la paz configurará en el ámbito político un nuevo escenario discursivo, con varias voces. Mientras la ultraderecha se desmorona, la izquierda no se unifica. ¿Será que es necesario que un nuevo sector ideológico retome iniciativas sociales, y en la eventual nueva Colombia, se vuelva a evidenciar la esencia de la política como el arte de servir a la ciudadanía?

La fortaleza de esa nueva tendencia ideológica tendrá que tener convergencia e independientemente de los líderes representativos, tendrá que acumular y reconocer las diferencias, los errores  y sobre todo establecer y valorar los aciertos de unos y de otros.

El plebiscito, destruirá de tajo en caso de ser el sí el ganador, el discurso bélico de la extrema derecha, que quiso confundir a colombianos al  autoproclamarse “Centro Democrático”. Sus banderas, estatutos y finalidad tendrán que cambiarse  y su dirigente, tendrá que reunir fuerzas para repensar su actividad política y su participación verdaderamente democrática, sin la política del miedo y de la guerra, como su principal y único argumento.

Del otro lado, las múltiples ideas y egos de la izquierda, podrían tener una oportunidad única y favorable al repensar también su papel en la construcción y ratificación de un país que quiere la paz, no dispersar su poder electoral y respaldo ciudadano, sería fundamental para promover la importancia del capital social como eje fundamental de una mejor sociedad, con la unión de sectores progresistas, alternativos y democráticos de todas la vertientes.

Liberales, conservadores, la Alianza Verde y otros tantos partidos y movimientos también serán protagonistas del nuevo escenario político, ante un posible sí en el plebiscito que busca aprobar y ratificar los acuerdos de los diálogos que se realizan entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC.

Ante la posible ratificación y aprobación de los acuerdos también, se unirán los ex guerrilleros que buscan ser protagonistas en los estrados políticos como el Congreso, los concejos de las ciudades y juntas de acción comunal. Tendrán la labor titánica, de no decepcionar a quienes los prefieren dando discursos en lugar de balas y sobre todo, haciendo propuestas serias y relevantes para pasar de la crítica a la acción real de una política diferente, transparente y equitativa. El plebiscito es sin lugar a dudas, el protagonista del ámbito político, económico y social de la Colombia que sigue en la búsqueda de la paz.

Por : Pablo Bastidas

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