Por: Wilson Ruiz Orejuela

No ha sido fácil la implementación del nuevo Código de Policía que está vigente desde el pasado 30 de enero y que se constituye en un manual de convivencia ciudadana que estaba pidiendo a gritos la sociedad.

Habían pasado más de 45 años desde la expedición del Código anterior y las realidades sociales del país son totalmente diferentes. No existían instrumentos jurídicos para atender los escenarios de convivencia que trajeron los cambios de la sociedad en el siglo XXI.

Las críticas por las nuevas disposiciones no se han hecho esperar, ya que la norma exige erradicar malos comportamientos para evitar el pago de cuantiosas multas que en algunos casos superan los 560 millones de pesos.

La falta de tolerancia y de respeto que genera conflictos entre la ciudadanía es la justificación para la imposición de medidas restrictivas, sin embargo la creación de la disposición legal debe estar acompañada de acciones efectivas de las autoridades para hacer respetar la norma y que no se convierta en un código cuyas regulaciones sean evadidas por los infractores.

Uno de los comportamientos que espera erradicar el nuevo Código es el de “los colados” en los servicios de transporte público masivos, aunque después de 18 días de vigencia de la norma este escenario no cambia. Es recurrente el cruce de las calles y saltos para ingreso al sistema de transporte por sitios no autorizados, sobre todo durante las horas pico, no solo afectando la sostenibilidad del mismo sistema, más grave aún es el riesgo que corren quienes incurren en estas prácticas, que de hecho ya ha cobrado varias vidas. Para superar este problema al tiempo de aplicar las medidas correctivas son necesarias campañas masivas tendientes a mejorar la cultura ciudadana.

Las quejas también están encaminadas a recriminar a las autoridades porque algunos policías han impuesto comparendos por circunstancias que aún no están regladas, como la exigencia de un seguro a los propietarios de perros de razas catalogadas como potencialmente peligrosas, cuando esa póliza aún no existe en el mercado, luego no podría exigirse el cumplimiento de lo imposible.

También falta por reglamentar de manera clara lo concerniente al derecho de reunión que contempla el Código de Policía y que determina que tanto el Gobierno Nacional como las autoridades municipales deben reglar todas las condiciones y requisitos para actividades que involucren aglomeraciones de personas.

Son solo 18 días de vigencia y ya fueron presentadas ante la Corte Constitucional 57 demandas en contra del Código y cada día esa cifra se incrementa, sin embargo 20 de ellas fueron archivadas por no cumplir los requisitos mínimos para su admisión.

El Código de Policía (Ley 1801 de 2016) fue creado para regular el comportamiento de la ciudadanía, sin embargo, esa conducta debería ser un compromiso de todas las personas para hacer más placentera la convivencia, el respeto por los demás, por las autoridades, por las instituciones, por los bienes de uso público, debería ser parte de nuestra esencia, sin la necesidad de que haya que recurrir a medidas coercitivas.

 

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